Es evidente que la emisión de los rayos ultravioletas constituye una gran preocupación para los estudiosos y, por supuesto, nos atañe a todos. ¿Qué hacer entonces? No nos quedará más remedio que tomar conciencia al respecto y cuidar de nuestra salud, teniendo como prioridad la protección de nuestros ojos con las socorridas gafas de sol.

Pero las más adecuadas no se escogen teniendo en cuenta solo la línea que está a la moda, sino que deben cumplir con las especificaciones de calidad que garanticen tu correcta protección.

En los meses de verano es imprescindible el uso de gafas de sol, especialmente por las mañanas cuando los ojos son más sensibles, pero durante el invierno también se recomiendan. En resumen, las gafas de sol son necesarias en cualquier época del año.

Sin embargo, debes ser muy cuidadoso a la hora de elegir las gafas correctas. En primera instancia, debes quedar complacida o complacido desde el punto de vista estético, pero no te puedes conformar con eso. Estarías actuando de forma superficial e irresponsable.

 

Cómo elegir correctamente las gafas de sol

  1. Los vidrios deben contar con protección alta contra los rayos ultravioletas, por eso te recomendamos que siempre las adquieras en ópticas o lugares autorizados. Se recomiendan lentes certificados con protección UVB y UVC entre 290-320 nm. Estos te garantizarán una cobertura total de protección, incluso ante los rayos más dañinos.
  2. El color del cristal no determina el nivel de protección, es solo una cuestión estética y de gusto.

 

Consecuencias de una mala elección

Es cierto que los lentes que se adquieren en lugares no especializados, pueden ser muy modernos y baratos. Y, ¿te has preguntado el por qué? Estos anteojos no te garantizan protección alguna y crean solo un efecto de cámara oscura muy peligroso.

Como los cristales no poseen los filtros adecuados, tu pupila dilatada permitirá que los rayos penetren al interior del ojo, causándote graves lesiones. Las gafas de sol inadecuadas pueden resultarte muy caras para la salud, provocándote daños irreparables.