Los productos despigmentantes tienen, como objetivo principal, “borrar” las manchas o imperfecciones de color oscuro en la piel. Generalmente, estas aparecen por la acción de las radiaciones ultravioletas, los anticonceptivos orales, las alteraciones endocrinas o el efecto del envejecimiento.

Durante los tratamientos despigmentantes, la piel se somete a la acción de uno o varios productos combinados para lograr, en cada caso, los efectos deseados. Es muy importante que se conozca que cada mancha o tipo de piel exige un procedimiento específico, por lo tanto, debes acudir siempre a un dermatólogo. En primera instancia, se estudia la causa desencadenante de las manchas pues, de no hacerlo, pudieras mejorar temporalmente, pero no solucionarás definitivamente el problema.

Se recomienda que estos tratamientos se realicen, fundamentalmente, en los meses de otoño e invierno y recuerda que, como la piel será “tratada”, requiere de cuidados extremos. Las pacientes deben concientizar que una pequeña indisciplina, puede echar por tierra lo conseguido en meses de terapia.

 

Terapias despigmentantes

El despigmentante por excelencia

La hidroquinona es un potente despigmentante facial y corporal. Las manchas solares, las pecas, las manchas de acné y el melasma, son tratadas eficazmente con esta técnica.

Estos tratamientos se realizan en centros de belleza y solo por profesionales. Mediante limpiezas profundas, exfoliaciones y aplicación del producto despigmentante, se logran resultados impresionantes.

Despigmentantes naturales

Existen otras técnicas que aprovechan las bondades de los productos naturales. Con sencillas recetas caseras y productos al alcance de tu mano, te aseguramos excelentes resultados.

  • Cebolla: Contiene azufre y vitamina C. La cebolla se licúa y se unta sobre las manchas, se deja actuar por 10 minutos y se aclara con agua fría.
  • Leche: Blanquea, nutre la piel y difumina las pequeñas manchas. Déjala actuar durante la noche y enjuaga por la mañana.
  • Pepino: Alto contenido de vitamina E y aceites esenciales. Pela el pepino, quítale las semillas, licúalo y aplícalo por 20 minutos. Luego se enjuaga con abundante agua.

Y recuerda que la piel, el mayor órgano del cuerpo y escudo protector, merece atención y mucho cuidado.