Te has preguntado, ¿qué hacer si no pudieras darle el pecho a tu hijo? Quizás estés padeciendo de alguna molestia transitoria (mal agarre del bebé, infecciones de las mamas o pezones adoloridos), planeas reincorporarte al trabajo o estás produciendo muy poca leche.

Estos son algunos de los múltiples motivos por los que millones de madres en el mundo se ven en la necesidad de recurrir a los sacaleches eléctricos.

 

Tipos de sacaleches eléctricos

El sacaleches eléctrico simple se recomienda para extracciones ocasionales y periódicas no frecuentes. Está diseñado para un solo pecho, el ruido depende del motor y la madre regula la presión sobre la mama.

El sacaleches eléctrico doble se emplea para extracciones periódicas frecuentes y actúa sobre ambos pechos. Este proceso activa el reflejo de eyección y el tiempo de extracción se reduce a la mitad.

 

Ventajas del empleo del sacaleches eléctrico

Un sacaleches eléctrico es la solución ideal para los momentos más difíciles, pues, de forma sencilla y segura seguirás lactando a tu bebé, aunque no estés a su lado. Y este modelo, alimentado por electricidad o baterías, ha revolucionado el mercado. Es:

  • Eficiente y cómodo: Un pequeño y silencioso motor asegura que los pechos queden vacíos al terminar cada sesión. Su cómodo embudo (de diferentes medidas), se adapta al pecho con suavidad y previene los traumatismos en el pezón.
  • Pequeño, compacto y ligero: Muy fácil de trasladar. Además de ser pequeño y ligero, podrás fijarlo a un bolsillo, cinturón o colgarlo del cuello u hombro. Lo podrás emplear en la casa, el trabajo o durante un viaje.
  • Utiliza innovadoras tecnologías: Una de ellas es la tecnología 2-Phase Expression, que simula la succión natural del bebé.

 

Pasos a seguir para una extracción satisfactoria

  • Ubíquese en un lugar cómodo, con las manos limpias y acompañada con una foto o prenda del bebé.
  • Coloque la copa con el pezón en el centro y encienda el equipo. Comience por succiones cortas, rápidas y suaves, masajeándose el pecho.
  • Cuando deje de salir la leche, cambie para el otro.
  • Vierta la leche extraída en un recipiente previamente esterilizado y, si no se va a consumir en el momento, consérvela adecuadamente.

Si siente dolor, disminuya le intensidad o cambie el tamaño de la copa y, aunque al principio te resulte complicado, en poco tiempo percibirás sus ventajas.